Los militares americanos anunciaron la nueva prueba exitosa del cañon de riel, "cañon electromagnético". Del lingote metálico de 10 kgs, que sirvió de proyectil, no quedó nada, debido a que voló a 5 veces más que la velocidad del sonido.
A los cañones de riel, que gracias al efecto de un potente campo eléctrico disparan proyectiles metálicos a velocidades increibles, se les considera una de las direcciones de desarrollo de armas de gran perspectiva. Los proyectiles no necesitan ni pólvora ni ojivas: Al alcanzar velocidades colosales adquieren energía cinética de una gran fuerza destructora. Y en sí, la exactitud del "ajuste" del disparo, que se efectúa mediante el suministro de energía eléctrica fácilemnte regulable, permitirá que los cañones de riel en el futuro permitan destruir misiles cruceros e incluso misiles balísticos. Otra ventaja más de esta arma es que el cañon no se compone de partes movibles. El impulso inducido se debe a fuertes campos electromagnéticos generador en el interior del cañon.
Las pruebas del equipo experimental se efectuaron en el Centro de desarrollo de armas de superficie de la Fuerza Naval de EE UU de Dahlgren. El cañón de riel del tamaño de un autobus mediano, en 5 minutos acumuló en sus acumuladores 33 MJ de energía, y en la potente explosión luminosa quedo destruido el lingote metálico de 10 kgs que fue disparado con la velocidad inicial de 8 Mach (¡¡9.792 km/h !!) es decir que toda la energía




