En la reunión en Moscú del Presidente ruso Dmitri Medvedev y el Vicepresidente de EEUU Joe Biden, el líder ruso señaló: "Espero que el proceso (de acceso a la Organización Mundial del Comercio) concluya este año con un apoyo más activo por parte de EE UU".
Medvédev, que ha acusado a Washington en varias ocasiones de obstaculizar la entrada de Rusia en dicha organización, aludió en particular a la necesidad de revocar la enmienda Jackson-Vanik, considerada por el Kremlin un vestigio de la Guerra Fría. Esa enmienda legislativa, que restringe la cooperación comercial y en altas tecnologías entre ambos países, fue impuesta en 1974 por EE UU como represalia por las trabas que la URSS ponía entonces a la emigración judía.
"Las relaciones económicas están rezagadas respecto a las políticas. En ese sentido, la ausencia de Rusia en la OMC es un obstáculo", subrayó Medvédev, según las agencias rusas.
El Kremlin confía en que el vicepresidente remita próximamente el ingreso ruso en la OMC al Congreso estadounidense y venza la resistencia republicana, como hizo a finales de 2010 con la ratificación del nuevo tratado de desarme nuclear Start. Biden respondió que la Casa Blanca apoya "firmemente" la anulación de dicha enmienda.
Además, aseguró que EE UU coopera activamente con otros países para facilitar el ingreso de Rusia en la OMC y está dispuesto a participar activamente en los proyectos de modernización e innovación de la